Dirigen la educación sin ser maestros
Dirigen la educación sin ser maestros
* Estudiantes son los qué pagan las consecuencias de la falta de respeto y valores
Autoridades educativas a nivel nacional y estatal no les interesa cambiar los paradigmas de la educación siempre se basan en un plan elaborado y no cambian de acuerdo a los intereses del niño o del joven ni de acuerdo a la base del avance tecnológico actual.

Cabe mencionar, los funcionarios encargados de la Secretaría de Educación, no son maestros de carrera, un ejemplo de ello lo es el titular a nivel nacional Mario Delgado, si es maestro pero con maestría en Ciencias Políticas, por eso estamos cómo estamos, tienen otras carreras y no son profesores.
En parte por eso esta la educación cómo está, a veces aunque sean docentes no tienen la vocación ni el compromiso de mejorar la educacion.
Por eso dicen:” zapatero a tus zapatos”.
No entendemos porqué el gobierno federal se empeña en designar a personas no aptas ni preparadas al desconocer la responsabilidad de estar a cargo de una dependencia, cómo también en el Issste, se olvidaron de designar a un doctor y en su lugar premiaron a otro político consentido del partido Morena de nombre Martin Batres.
Y eso de designar “amigos”, no cabe en el nepotismo, es pregunta.
Ya nada más falta una sorpresa donde la presidenta de México sea familiar de López Obrador.
Volviendo con el tema de la educación en verdad se necesitan verdaderos profesores con vocación qué inculquen el respeto y los valores cómo anteriormente se llevaba a cabo.
Porqué no pensar en apoyarse en la sabiduría de los maestros jubilados para sacar adelante la educación de los niños y jóvenes y el dinero qué regalan en becas les otorguen en un buen sueldo a los mentores con experiencia.
Creo no les faltan ideas, les faltan las ganas de sacar adelante a la población y educación de los mexicanos
DE ESTO Y LO OTRO…
En Matamoros, no se respeta a nadie y esto se dejó ver en las festividades navideñas dónde en diferentes colonias se lanzaron “bombas” en vez de cuetes.
Los vecinos de estos no respetaban hora, así fuera las 3 o 5 de la mañana, ellos se divertian, lanzando estruendosos juguetes llenos de pólvora.
Se les ha informado a la comunidad del daño qué ocasionan a los oídos de los perritos y de los humanos, en vez de frenarse un poco, cada año es más el desorden con cuetes “bomba” y no se diga de las armas de fuego.
Es tiempo de implementar un orden en el uso de esos artefactos explosivos.
Abrazos no balazos.
Nos vemos en la otra, si Dios quiere.

