….. Y no estoy hablando de payasos.
… Y no estoy hablando de payasos.
LA corrupción no actúa de manera aislada: se nutre tanto del fanatismo como de la indiferencia social. Si bien la actuación de un político corrupto representa un daño directo a las instituciones, resulta aún más preocupante el respaldo ciudadano que legitima estas conductas.
ESPECIALISTAS coinciden en que la dignidad colectiva de una sociedad depende de su capacidad para exigir rendición de cuentas y rechazar prácticas indebidas. En ese sentido, el llamado es claro: romper con la normalización de la corrupción y marcar un límite contundente.
TRANSFORMACIÓN social, sostienen analistas, comienza cuando la ciudadanía deja de justificar actos irregulares y asume la defensa de valores fundamentales como la honestidad, la justicia y el bienestar de las futuras generaciones.
PORQUE hoy se refuerza la importancia de una participación activa y responsable, orientada a fortalecer las instituciones y promover una cultura de transparencia.
#CAMILO
#REYNOSATIENEVIDA

