El paso de Facebook a Meta no es solo por su reputación o el metaverso: es un cambio industrial
Facebook (ahora Meta) quiere dejar de ser una empresa de redes sociales en un contexto en el que pese a los buenos resultados se empieza a notar cierto estancamiento.
Puede que desde el jueves hayas leído decenas de artículos sobre el cambio de nombre de Facebook, que a partir de ahora pasará a llamarse Meta. La apuesta por el mertaverso casi empecinada de Mark Zuckerberg se ha leído como una huida hacia delante para escapar de sus enésimos escándalos y crisis de reputación. De Cambridge Analytica hace ahora más de tres años a los Facebook Papers.
Pero el cambio de Facebook a Meta también implica que Facebook Meta pivota de sus negocios más rentables ahora, las redes sociales con Facebook, Instagram y WhatsApp y su negocio publicitario hacia el incipiente mercado de la Realidad Virtual y Aumentada que representa Oculus.
Es un cambio industrial porque, aunque Facebook sigue dando resultados económicos a prueba de cualquier escándalo, el mercado de las redes sociales para ellos parece estar estancándose. Facebook (la red social) hace mucho que dejó de captar usuarios jóvenes e Instagram, si bien vive su apogeo, puede ser un reflejo futuro de lo que fue su red padre.
Facebook hace mucho que se quedó viejo
La semana en la que Facebook presentaba su nuevo nombre también salía a la luz a través de The Verge una análisis interno que dejaba claro que Facebook estaba en caída en cuanto a conseguir atraer público joven.
Según los papeles internos, los usuarios adolescentes de la aplicación de Facebook en Estados Unidos habían disminuido un 13 por ciento desde 2019 y se preveía que cayeran un 45 por ciento en los próximos dos años, impulsando un descenso general de los usuarios diarios en el mercado publicitario más lucrativo de la compañía. Se esperaba que los adultos jóvenes de entre 20 y 30 años disminuyeran un 4 por ciento durante el mismo período. Para empeorar las cosas, cuanto más joven era el usuario, menos se relacionaba regularmente con la aplicación. El mensaje era claro: Facebook estaba perdiendo tracción con las generaciones más jóvenes rápidamente.

El “problema del envejecimiento es real”, escribió el investigador en una nota interna. Predijeron que, si “cada vez son menos los adolescentes que eligen Facebook a medida que envejecen”, la empresa se enfrentaría a un descenso más “grave” de los usuarios jóvenes de lo que ya había previsto.
Los documentos muestran que Facebook ve su base de usuarios envejecida como una amenaza existencial para la salud a largo plazo de su negocio
Los documentos muestran que Facebook ve su base de usuarios envejecida como una amenaza existencial para la salud a largo plazo de su negocio y que está tratando desesperadamente de corregir el problema con pocos indicios de que su estrategia vaya a funcionar. Si no corrige el rumbo, la red social podría, por primera vez, perder a toda una generación. Y aunque Instagram sigue siendo increíblemente popular entre los adolescentes, los propios datos de Facebook muestran que están empezando a usarla menos.
La lucha de Facebook para atraer a los usuarios menores de 30 años ha sido continua durante años, remontándose a una fecha tan temprana como 2012. Pero, según los documentos, el problema se ha agravado recientemente. Y hay mucho en juego. Aunque es famoso por haber comenzado como un sitio de redes para estudiantes universitarios, los empleados han predicho que el envejecimiento de la audiencia de la aplicación -ahora casi 2.000 millones de usuarios diarios- tiene el potencial de alejar aún más a los jóvenes, cortando las generaciones futuras y poniendo un techo al crecimiento futuro.

