La asquerosa deuda de “La Borrega”
La asquerosa deuda de “La Borrega”
Alejandro Mares Berrones
La verdad, como periodista con más de 30 años escribiendo artículos, columnas y reportajes de investigación, me es muy difícil alejarme o tomarme un tiempo lejos de un teclado o de una pantalla de computadora, lo que a continuación escribiré se trata de una vulgar y corriente historia de caco: la asquerosa deuda que dejó Mario Alberto López Hernández, “La Borrega Corrupta”, ex alcalde de Matamoros, Tamaulipas, hoy pomposamente diputado federal por el Partido Verde, porque Morena lo vomitó por sinvergüenza.
“La Borrega Corrupta”, mote que le queda al dedillo, llegó a la alcaldía en el 2018, gracias al arrastre e imagen del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, en esa época contaba con un changarro llamado restaurante “Los Magueyes”, donde hace unos meses la COEFRIS encontró heces fecales en los platillos que sirven y una gasolinera ubicada por la Avenida Cantinflas de la Colonia Junta de Aguas y unos modestos vehículos, era toda la riqueza que poseía, hoy es el hombre más millonario de Matamoros y de Texas, donde también cuenta con inversiones y hasta un rancho posee en San Benito.
En el 2021 se reeligió y le resultó que para esta fecha, ya contaba con muchas más propiedades y gasolineras y vehículos de lujo y algunos con blindaje; hasta su estilo del habla como gobernante le cambió, fue frenético-maniático y muy soberbio, a tal grado que hasta les mentó la madre a los propios morenistas, se sentía ya el dueño de Matamoros, que hasta ordenó difamar y descarrilar la carrera política de quien hoy es su sucesor, el Licenciado Alberto “Beto” Granados Fávila.
Durante su sexenio, este político de marras, se gastó un presupuesto de 11, 000, 000, 000 -once mil millones de pesos-, tomando como base aritmética que el presupuesto anual para Matamoros es de 1,800,000, 000, más los ingresos de los últimos años que recibió su pésima administración por la nacionalización de vehículos y otras partidas federales extras y especiales.
Como diría el Quijote de la Mancha, “la ternera, es mejor que la vaca, y el cabrito que el cabrón”, definitivamente “La Borrega”, resultó chivo y dejó claro que una de sus adicciones es el poder, los que padecen esta adicción, jamás prevén su caída. Mario López, dejó la alcaldía para irse de diputado federal y ahora desde la Ciudad de México, ya con fuero constitucional, se pitorrea de los morenos que gobiernan Tamaulipas y se sigue moviendo políticamente, armando un grupo con los legisladores del Verde por esta entidad, con la jugada de que dentro de cuatro años, ellos postularán a uno de su jauría a la gubernatura del estado.


