A Pedro Arguelles, ex jefe del Taller Municipal, los defensores de los derechos de los animales , “lo hicieron perro del mal”.
A Pedro Arguelles, ex jefe del Taller Municipal, los defensores de los derechos de los animales , “lo hicieron perro del mal”.
Alejandro Mares Berrones
Al exjefe del Taller Municipal, Pedro Arguelles, lo acusaron penalmente y hasta le abrieron expediente en la Contraloría del Ayuntamiento de Matamoros, por el simple dicho de que él dio la orden para que le aplicaran la heutanacia a la perrita María y a su cachorrito Angel que parió el 10 de junio de este año.
Pero Pedro pidió derecho de réplica y dejó muy claro que él nunca solicitó que le aplicaran inyección letal a María, porque él no tiene corazón para hacer una barbaridad de ese tamaño.
Y es cierto, las personas que conocen a Pedro Arguelles, saben que es un buen hombre, que no mata ni una mosca; en la colonia Jardín donde siempre ha vivido, sus amigos de infancia le pusieron un apodo…
Uno de sus amigos, Rigo Benavides, como sabía que Pedro es un ser humano noble y todos los demás eran muy ladinos, en tono de broma hizo un comentario:
“Pedro Arguelles no mata ni una mosca, es muy noble, por eso desde ahora le vamos a decir Pedro El Pandillero, para que le tengan miedo”.
Y ahora con todo esto del sacrificio de la perrita María, al ex titular del Taller Municipal, de seguro sus cuates le van apodar “Pedro El Mataperros”, cuando no es capaz de matar ni una mosca, tan honesto es, que por voluntad propia presentó su renuncia y ahora lo han hecho “perro del mal”.
Aseguró que renunció por su propia voluntad a la jefatura del Taller Municipal, para que se realicen las investigaciones correspondientes, mencionó que la perrita si era muy brava, y que ya había mordido a varias personas.
Pedro tampoco tiene facultades para ordenar al MVZ César Leal, encargado del Centro Antirrábico de la III Jurisdicción Sanitaria de Matamoros, quien acudió el 22 de julio a inyectar a María para dormirla y de esa forma acabar con su bravura o peligrosidad, e incluso a la reportera Dora María Morales también este can la agredió.
Pedro Arguelles explicó que María parió siete perritos en los patios del Taller Municipal, cinco de ellos le nacieron muertos, solo dos le sobrevivieron, a uno de ellos que los defensores de los animales llaman Angel, pero que según el entrevistado es una “vil mentira” que también César Leal le haya aplicado la heutanacia.
“Uno de esos perritos sobrevivientes lo tienen los empleados del Taller Municipal, Benjamín y el otro José Cruz a quien le apodan El Camaronsín; a la perrita nadie la quiso por brava”.
Pedro explicó que el estuvo enfermo del 11 al 25 de julio y en este lapso de tiempo ocurrieron los hechos; primero el 18 de julio la perrita María mordió a la señora Lourdes Calderón, una mujer ex empleada de ese taller, que hoy esta jubilada y vende comida para hacerse de ingresos extra.
La señora Lourdes acudió a la III Jurisdicción Sanitaria para recibir atención médica, donde reportó que había sido mordida por un can en el Taller Municipal, con ella María ya le habían contabilizado cuatro personas a las que les clavó sus colmillos.
Ese mismo día, según Pedro Arguelles, le marcó vía telefónica a la autoridad competente, en este caso a César Leal, del Centro Antirrábico de la Jurisdicción, quien con los antecedentes del animalito no dudo en ponerle la inyección letal, por la peligrosidad de María, que ya había mordido a otras personas.
Pedro Arguelles sostuvo que el nunca ordenó ningun sacrificio, que presentó su renuncia el 26 de julio por voluntad propia, que tiene su conciencia tranquila y que en realidad la perra María, resultó como el dicho:
“que cuando la perra es brava, hasta los de la casa muerde”.
Pedro Arguelles y César Leal, serán citados a comparecer ante el ministerio público, ambos son funcionarios, uno del municipio y el otro del estado…
A Pedro ya le costó su trabajo y César esta a un paso de perderlo, pero lo que pareciera un abuso por parte de ellos, pudo haber sido una medida preventiva, porque también existe legislación para aplicar la heutanacia a los animales peligrosos y María ya había probado sangre y carne humana.

