Enroque clave en la Sedena
Enroque clave en la Sedena
Hacen relevó en la Comandancia del Ejército Mexicano con la designación del general Héctor Ávila Alcocer en sustitución de Francisco Jesús Leana Ojeda, quien llegó al límite de edad para el servicio activo. El nuevo mando asume la fuerza terrestre tras encabezar regiones militares en Sinaloa, Durango y Culiacán, zonas estratégicas por la disputa entre grupos criminales.
Ciudad de México, 20/06/26 (Más).- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) realizó un relevo en la Comandancia del Ejército Mexicano, mediante el cual el General de División de Estado Mayor, Héctor Ávila Alcocer, asumió el mando de la fuerza terrestre en sustitución del General Francisco Jesús Leana Ojeda.
De acuerdo con información de Eme equis, el nombramiento forma parte de un ajuste estratégico en la estructura de mando militar en un año marcado por operaciones de seguridad interior, combate al crimen organizado y la coordinación de dispositivos vinculados a la Copa Mundial de Futbol 2026.
El relevo fue oficializado bajo la conducción del Estado Mayor Conjunto y responde, además, al cumplimiento del límite de edad del general saliente, quien se encontraba próximo a los 65 años establecidos para el servicio activo en su rango.
Ávila Alcocer llega al máximo mando del Ejército Mexicano con una trayectoria de más de cuatro décadas dentro de las Fuerzas Armadas, tras ingresar en 1979 como oficial egresado del Heroico Colegio Militar en el arma de Artillería.
Su perfil combina formación operativa y académica, al contar con el Diplomado de Estado Mayor de la Escuela Superior de Guerra, además de haber desempeñado funciones de alta responsabilidad en distintas regiones militares del país.
En fechas recientes, el nuevo comandante encabezó la III Región Militar con sede en Mazatlán, que comprende los estados de Sinaloa y Durango, una de las zonas de mayor intensidad en las disputas entre grupos del crimen organizado.
Previo a ese encargo, también estuvo al frente de la IX Zona Militar en Culiacán, donde coordinó operaciones en un territorio considerado estratégico por la presencia de organizaciones del narcotráfico.
Su paso por el noroeste del país ha sido señalado como clave en su ascenso, al tratarse de una región donde el Ejército mantiene operaciones permanentes en el marco de la confrontación entre facciones del Cártel de Sinaloa.
Con este nombramiento, el General Alejandro Vargas González asumirá la titularidad de la III Región Militar, como parte del reacomodo derivado del ascenso de Ávila Alcocer al alto mando del Ejército.
De acuerdo con información de los medios Infobae, Vargas González ha sido identificado como un perfil de continuidad operativa dentro de la Sedena, con experiencia reciente en regiones de alta conflictividad.
El general nació el 18 de octubre de 1966 en San Salvador Atenco, Estado de México, y actualmente tiene 59 años de edad. Ingresó al Ejército Mexicano el 1 de septiembre de 1982, acumulando 44 años de servicio continuo.
Dentro de su trayectoria, ha ocupado cargos en distintas zonas militares, entre ellas la VII Región Militar en Chiapas, que encabezó entre febrero de 2025 y junio de 2026, antes de su arribo a la III Región Militar con sede en Sinaloa y Durango.
Su nombramiento en la región noroeste se formalizó el 16 de junio de 2026, en medio de operativos reforzados en la zona por la presencia de organizaciones criminales de alto impacto.
Vargas González fue ascendido a General de División de Estado Mayor en noviembre de 2025, en una ceremonia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, consolidando su posición dentro de la estructura de mando del Ejército.
Como parte de su formación profesional, se ha reportado instrucción militar en el extranjero, particularmente en China y Canadá, lo que complementa su perfil dentro de la estructura de planeación estratégica de la Sedena.
El nuevo comandante también forma parte del grupo de mandos que han transitado por distintas regiones del país en tareas de contención delictiva, con énfasis en operaciones coordinadas contra el crimen organizado.
En el plano institucional, de acuerdo con Dinero en Imagen, la normativa vigente y estimaciones basadas en la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), se podría acceder a una pensión de retiro en caso de cumplir con los requisitos de edad o años de servicio establecidos para su rango.
En el caso de los generales de división, la edad límite para el retiro es de 65 años, además de contar con al menos 20 años de servicio continuo para acceder al haber de retiro, conforme a la legislación militar vigente.
El esquema de pensión contempla un cálculo basado en el haber del último rango, al cual se suma un 80 por ciento adicional, además de primas por condecoraciones, antigüedad y asignaciones técnicas acumuladas durante su carrera.
Según con estimaciones oficiales, un General de División puede alcanzar pensiones aproximadas superiores a los 230 mil pesos mensuales, dependiendo del haber vigente, beneficios adicionales y condiciones particulares del retiro. A estas prestaciones se agregan beneficios como fondo de ahorro, seguro colectivo de retiro, prima vacacional, aguinaldo de hasta 40 días de haberes y otros incentivos acumulados por trayectoria institucional

