La furia azul dejó huella en la historia de Matamoros
La furia azul dejó huella en la historia de Matamoros
#MatamorosTamaulipas ||.- En la década de los 80s, sin lugar a duda, la Dirección de Seguridad Publica (DSP), la Policía Municipal o la llamada “furia azul” era la autoridad en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, por lo que nadie estaba el margen de le ley.
También se les conocía como el “rey de la macana” y el pueblo respetaba el uniforme, sabían que todo el que cometiera falta lo metían en chirona.

Matamoros, siempre ha sido considerado un pueblo violento, y más en la década ya mencionada, la sangre convertía las calles en ríos.
La violencia crecía más al paso de los días que para controlar esta guerra se tuvo que pedir la intervención de Salvador del Torro, conocido como “El Fiscal de Hierro”, por su gran hazaña de acabar con la delincuencia en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Sin embargo, ese personaje que parecía lo hubieran sacado de una película, aquí dejó los rayones y tuvo que regresar derrotado a su pueblo.
Esa temible corporación tenía como jefes a principios de los 80s, a Álvaro Cerón Álvarez, Cecilio Montalvo y Otón Gómez.
Por la DSP desfilaron otros titulares como Ángel Pérez, Rafael Irigoyen, Javier George Portes, Jorge Salinas, Mario Zolezi, Humberto García, Gilberto Villarreal entre otros.
La barandilla municipal o el corral como también se le conocía estaba dentro de lo que fue el Cereso 1.
Las oficinas y el departamento de radiopatrullas, años más tarde fue cambiado a un edificio de las calles Diagonal y 17.

Como antes sí había autoridad o se hacía valer, en ese lugar estuvieron como huéspedes personajes de todos los cirulos sociales, pues siempre se decía que no había influyentísimo.
Para la furia azul era lo mismo remitir a la ergástula municipal a una persona ebria y escandalosa que a un poderoso.
En aquellos años se armaban las balaceras y los enfrentamientos a tiros y la policía municipal era la primera en llegar a la escena del acontecimiento, seguidos por la prensa.
Se desplazaban en camionetas, carros y Jeep habilitados como patrullas y en las persecuciones nadie escapaba, siempre les daban alcance a los malhechores.

Dentro de la policía municipal se crearon grupos como Delta, Dragones, Convoy, la Montada y otros más que poco a poco se fueron desintegrando.
Algunos supervisores, comandantes de turno y oficiales de vigilancia de la policía municipal fueron Pablo Guerra, Gustavo Amador, Remigio Quintanilla, Juanario Cordoba, Tomás Benavides, Eliodoro Cuellar, Rubén Herrera, Valerio Reynua, Santiago Pedraza, Guadalupe Olivares, Santiago Castro, Rito de la Cruz, Francisco Olivares, José Luis Barroso.
Crédito: Jaime Requena.

